Edgar Salazar y la fotografía… unidos para siempre

con 2 comentarios

En la casa de Edgar Salazar siempre hubo una cámara fotográfica. Su padre la compró y aprendió a utilizarla con el único objetivo de hacer fotos a su hijo desde pequeño.

«Él me cuenta que cuando yo tenía 2 años, ya se la pedía y le daba al botón de disparo»…Y desde entonces… baloncesto, ciencias, matemáticas, lenguas …hasta que la fotografía reapareció en el último año del BAC, y ya vivía entonces con la sensación de querer «ver todo a través del visor», pero no sabía como. Lo descubrió en la Escola de Artes Faílde, en Ourense. Allí llegó con una cámara de carrete, pero en las aulas se tuvo que empapar del «mundo digital».

Su querencia por la fotografía creció… y le llevó hacia atrás en el tiempo, hasta el momento en el que apareció la considerada como primera fotografía, la que Niepce realizó con una emulsión que necesitó horas para registrar la imagen, ya famosa, en la segunda década del siglo XIX

«Cuando estudiábamos historia de la fotografía descubrí el daguerrotipo, y me pareció la máxima expresión artística, y después, con el colodión, y el uso de cámaras de gran formato, vi clara la conexión íntima entre imagen y fotógrafo,  entre pensar, ver y sentir, tal como lo explicaría Henry Cartier-Bresson a finales del siglo XX», argumenta Edgar, para explicar por qué las cámaras de gran formato se convirtieron en su herramienta vital y profesional.

Mientras en la escuela avanzaba en lo digital, por su cuenta comenzó a investigar procesos antiguos de registro y revelado, y luego abrió un estudio en la zona más céntrica de la ciudad. Pero al cabo de un año, en 2015, cogió la maleta y marchó a Vitoria, donde vivió con un amigo. Las personas más próximas pronto supieron de su afición/obsesión y uno le regaló una cámara rusa de carrete.

A por la «primera quedada» gallega con colodión

Se unió a la Sociedad Fotográfica Alavesa, con una sede en la que pudo retomar sesiones de laboratorio y su investigación sobre los proceos antiguos, que cuentan en todo el mundo con unos miles de expertos, parte de ellos en la agenda u en las redes sociales de Salazar.

Su maestro en Euskadi…José Javier Soto Reola y en los alrededores… Joaquín Paredes y  la fotógrafa  Ana Tornel  impulsor participantes habituales en el único festival del mundo de fotografía química,( RevelaT). En ese contexto profesional, Salazar asistió en Vitoria al anual Encuentro Colodionista, en un evento que atrae a creadores de trajes de época carlista, carruajes de época y todos los complementos necesarios para que cualquiera pueda fotografiarse y «recrear su historia familiar» a partir de fotografías en «colodión húmedo», «ferrotipos», «ambrotipos»…todas con resultado único, original….con una imagen sobre vidrio o placa de aluminio.

Fórmulas de 1860 a 1870 fueron los primeros pasos para Salazar, que ahora comparte con «colodionistas» de Estados Unidos, Hungría y de toda España, conocimientos y mejoras en un proceso fotográfico que le apasiona. Construye sus cámaras, la última de 30×30 centímetros, y completa su equipo con otras adquiridas y reparadas por él. Todas de gran tamaño para poder utilizarlas con placas de vidrio también de gran tamaño, ya que ese será el tamaño final de la imagen, que no puede ser ampliada.

Durante 2018, Salazar desarrollará proyectos fotográficos con colodión en el pueblo de Paderne (Ourense), donde vive su familia. Además imparte talleres de «colodión húmedo» con sus cámaras y fórmulas químicas para obtener imágenes únicas.

Artistas y personas interesadas en procesos fotográficos estrenaron ya el taller de positivado en «papel a la sal» y Salazar seguirá impartiendo ambos talleres por toda Galicia…mientras sueña con organizar la «primera quedada» gallega de «colodionistas».

Está convencido de que los procesos antiguos de fotografía podrán encontrar un buen grupo de seguidores en el noroeste galaico, como ya ocurre en otros lugares del mundo…e impulsar el renacimiento de técnicas que la fotografía digital no consigue borrar del nuevo panorama comercial en el que la fotografía química vuelve a tomar impulso y se revela como inagotable.

_____________________________________________________________

Os vindeiros obradoiros serán en Ourense e A Coruña. Información na páxina de Edgar e nas suas redes sociais nas que é edgarsalazarphotovintage

As fotos do obradoiro de «colodión húmedo» corresponden a sesión de dous días no Centro Cultural Marcos Valcárcel

As fotos do obradoiro de «papel ó sal» corresponden a sesión en O Cabalo Fosforito, con facebook do mesmo nome

 

 

2 Comentarios

  1. Gracias por nombrarme en el artículo. Fue un placer, compartir mis conocimientos en el colodión húmedo contigo.. Sabes donde estoy para lo que ecesites. Saludos amigo Edgar.

    • Edgar Salazar
      | Responder

      Como no iba a mencionarte siendo un pilar fundamental junto al de mi familia en el mundo de la fotografía, siempre serás mi maestro en estas artes y por supuesto siempre tendrás mi ayuda para lo que necesites y cuando vuelva me paso por tu cueva y nos ponemos al día. Saludos maestro.

Dejar un comentario